jueves, 14 de julio de 2011

libertad e igualdad, base de la justicia

toda sociedad humana, tiene derecho a marcarse unas normas o reglas, mediante leyes, que son o deben de ser elaboradas por unas personas que saliendo de los ciudadanos, sean capaces de llevar adelante los anhelos de prosperidad tanto económica, como en sentido social, que tiene esa sociedad; por desgracia vivimos en un mundo donde se valora más el poder económico de ciertos grupos de presión, que la voluntad de los que viven en este mundo globalizado.
  El mundo sigue caminando hacia un rumbo que nos lleva no al justicia, sino a la esclavitud, tanto por crearnos necesidades materiales, como por hacernos creer que somos nuevos ricos a ciertas personas, así dividir más los movimientos que puedan surgir para luchar contra los grandes poderes.
  Un mundo donde países enteros caen en las mafias de grandes empresas, que someten a sus ciudadanos, trabajadores a sueldos de miseria, por debajo de 100 dolares mensuales, entre estos trabajadores niños, donde el tráfico de seres humanos se hace cada día mayor, para su explotación, ningún gobierno hace ni dice nada, de esto,  hemos entrado en tal crisis de valores, que no importa nada lo que pasa, sólo que no nos hundan nuestros sistema económico-financiero; pero algo habrá que mover, en  todo esto, denunciar no llega ya, las ONGs,  no pueden paliar todo esto, la cantidad de millones de personas sin estudios, que interesan al capital que sigan así, para que no tengan conciencia de sus derechos como seres humanos, es muy grande; esto puede modificarse, pero para ello supongo que habrá que empezar por algún sitio, no se trata de crear revoluciones, como las que se hicieron antaño, porque al final acaban en tiranías o dictaduras, sino evolucionar, hacia formas más modernas, desde internet, o desde otros lugares de información es necesario llevar la voz de ciertas verdades, no absolutas, pero si de conciencia mínima de los derechos que tenemos todos como especie, porque al final, todos nacemos, vivimos y morimos, nadie se queda aquí, eso sí, algunos a base de destrozar vidas, viven muy bien con sus fortunas de todo tipo, y llegando a sentirse caballeros de la mesa redonda, o faraones, emperadores de todo tipo, y no se puede en el siglo XXI, consentir esto,  el algo hay que hacer no puede venir de una sola o de algunas voces, sino de muchas, en muchos lugares del mundo, de movimientos de todo tipo que quieran de una vez, un mundo de justicia social.